El sábado 20 de Junio volvimos al parque de los Príncipes en Sevilla para nuestro segundo ImPulso del mes. En esta ocasión nos visitó Sara, una joven de EEUU que está en el programa inmersivo Living & Learning en Sevilla.
Comensamos con una dinámica en la que las personas más jóvenes y adultas recibimos una etiqueta en la espalda y nos movimos en el espacio tratando de ver como nos miraban quienes nos leían. Algunas personas se sentían raras y otras cómodas con la mirada recibida... tratamos de averiguar que tipo de etiqueta llevábamos a través de algunas preguntas que cada persona que quiso hizo al grupo. Acabamos la dinámica quitándonos la etiqueta de nuestras espaldas, descubriendo así a quien representábamos y en dicha etiqueta (en la parte trasera del título) también nos encontramos con una imagen de Jesús lavándonos los pies. Aquí algunos ejemplos:
Desde esta dinámica nos adentramos en el capítulo 2 de Josué, donde conocimos a Rahab, una mujer dedicada a la prostitución, que recibió en Jericó a dos espías de Israel y que declaró:
"...Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra." Josué 2:11b
Más allá de la dificultad desde la mirada moralista que nos provoca el contexto de una reconquista y las guerras en el libro de Josué, descubrimos "los hipervínculos" de esta historia tan antigua con otras del Antiguo Testamento donde en medio de un ambiente de muerte y destrucción, Dios provee una salida, por ejemplo:
- Ante el diluvio, un arca
- Ante el sacrificio de Isaac por Abraham, un cordero
- Ante la plaga en Egipto, sangre en los dinteles de las casas que evitaba la muerte
- Y ahora ante la destruccón de Jericó, el hogar de esta mujer con una señal grana en su ventana
"He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y reunirás en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre. Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare" Josué 2:18-19
Comentamos como en el cristianismo, estas historias tan antiguas y extrañas para nuestra visión en el S. XXI, han sido interpretadas como relatos que apuntan a Jesús, quien en medio de un mundo que ha decidido tomar el camino de destrucción, nos provee la salvación que tanto necesitamos. El es nuestro Arca, nuestro Cordero sustitutivo, nuestro lugar seguro.
También hablamos como esta mujer dedicada a la prostitución acaba siendo descendiente en la genealogía de Jesús usada en Mateo y también como heroina de la fe en Hebreos.
Hablamos de como las etiquetas que ponemos a las personas, a menudo nos invitan a rechazarlas y aun nos surgen ganas de que la justicia caiga sobre ellas y reciban su merecido. Hablamos de como en el fondo de nuestras propias vidas también está el germen que tanto rechazamos en otras personas. Y recordamos que en la espiritualidad cristiana la gracia trata no de lo que merecemos sino de lo que necesitamos, y eso es precisamente lo que Jesús nos ofrece.
Si bien la justicia tiene un importante lugar para reprimir la opresión y la violencia, no tiene el poder para tranformar lo profundo del corazón, sin embargo, la gracia manifestada en el amor incondicional, es el arma más poderosa para transformar a la persona tirana que llevamos dentro. Sin aceptar esta parte nuestra y sin exponerla al abrazo divino, no lograremos ver su transformación y tan solo conseguiremos reprimirla y que siga ejerciendo su influencia de manera inconsciente.
Con estas reflexiones, decidimos tomar el pan y el vino. Sara, la chica que nos visitó, oró con una canción y oramos por nuestra comunidad, por quienes no pudieron venir o están pasando dificultades, agradeciendo que aquel pan y vino nos recordaba que no hay más sacrificio, que somos aceptados, amados a pesar de... e invitados a rendirnos al único amor que puede transformar la parte más oscura en el interior de cualquier vida humana. La Eucaristía abrió nuestro tiempo de cena y disfrutando el fresco de la noche, disfrutamos y celebramos con las comidas que cada persona trajo.
Con respecto al mes de Julio, aunque en un principio facilitaba nuestro hermano Juan Antonio, ha habido un cambio de meses con Raúl y Elena. Por lo que nuestra querida familia de Ayamonte se encargará de proveer un nuevo espacio de comunión y de encontrarnos con Jesús y su evangelio en Julio y nuestro querido Juan Antonio en Agosto.
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