El año pasado, asistimos por primera vez al V Ecopaseo, puedes ver un resumen de la experiecia aquí
Este año, de nuevo con motivo del Tiempo de la Creación 2026, el Grupo Diocesano de Ecologia Integral Sevilla, nos invitó a facilitar parte del VI Ecopaseo, con el lema "INMERSIÓN EN EL AGUA VIVA", teniendo como texto de inspiración "Ezequiel 47, 9 y 12"
"Y toda alma viviente que nadare por dEste añoondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río... Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina."
El paseo constó de 5 momentos de reflexión y oración por hermosos lugares de Sevilla junto a personas y comunidades de diversas tradiciones cristianas contando con la facilitación de la Iglesia Ortodoxa (la cual llevó a cabo nuestro hermano Victor, miembro también de nuestra comunidad), Enlázate por la Justicia, el Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, nuestra propia comunidad, conocida por el nombre de nuestro blog "Andando En El Camino" y el propio Grupo Diocesano de Ecologia Integral de Sevilla. A la vez, asistieron personas miembras de diferentes comunidades y movimientos cristianos diversos.
El espacio nos permitió unirnos en una bonita fraternidad y en oración en esta época de murallas y división e indiferencia ecológica, para manifestar que el evangelio y nuestro seguimiento a Jesús implica colaborar con la Divinidad en la restauración de nuestra casa común. El Ecopaseo nos recordó que la conversión a Jesucristo implica conversión ecológica y que la vida cristiana no está exenta del cuidado de la creación. Fue hermoso como los textos bíblicos sobre el agua en las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, relacionaron nuestra fe con una mirada y modelo de vida de restauración y responsabilidad con el agua física que recibimos de nuestro Creador. Este fue el esquema que inspiró las 5 meditaciones de este paseo:
El momento cuatro, fue el que nos correspondió como comunidad cristiana comprometida con el cuidado de la Naturaleza, siendo el siguiente texto y la siguiente canción la que expusimos en la plaza de Santa Cruz, Sevilla:
"Os invito a mirar esta cruz, y recordar a Jesús, quien vivió, murió y resucitó dejándonos una invitación: El nos dijo y nos dice: “Sígueme”
Hacemos bien en preguntar: ¿A donde quieres que te sigamos? ¿Para qué quieres que te sigamos?
El ser humano, representados en Adán y Eva, cedimos a la propuesta de la serpiente: “¡Podéis ser como Dios!” No parece que haya nada malo en querer parecernos a Dios, el problema es el camino propuesto por la serpiente: “vosotros podéis decidir lo que esta bien y está mal, independientemente de lo que Dios ha establecido”
Y así, tratando de ser como Dios sin tener en cuenta a Dios, comimos del fruto prohibido, y empezamos a contaminar ríos, a contaminar mares, a contaminar la atmósfera y a convertir el agua que sustenta la vida en escasez e incluso en veneno que mata al vulnerable.
Jesús sigue diciendo: “Sígueme” y nosotros seguimos preguntando. ¿A donde quiere que te sigamos? ¿Para que quieres que te sigamos?”
Sígueme a este lugar, donde en mi muerte, encontrarás que de mi costado brota agua viva que quita la sed.
Sígueme a esas aguas del bautismo donde eres limpiado de vivir sin tener en cuenta a Dios.
Sígueme por esos caminos, donde desde mi vida, ofrecerás agua al sediento y dejarás de ser un explotador de las bendiciones de Dios para ser un buen jardinero restaurado en el Eden..
Sígueme hasta esa ciudad que vislumbró el profeta Ezequiel, donde el río de Dios fluye y trae sanidad a nuestras heridas y llega a todas las naciones, a todos los pueblo oprimidos.
Si el primer Adán nos trajo el camino de la desconexión con Dios (se escondió de él), el camino de la desconexión con el mismo (por eso sintió vergüenza, miedo y culpabilidad), el camino de la desconexión del prójimo (por eso echó la culpa a Eva y su hijo Caín mató a Abel) y el camino de la desconexion con la creación (haciendo que la tierra fuera maldita por su causa)
El nuevo Adán, nos ofrece el camino de la restauración con Dios, el camino de la restauracion con nuestras propias vidas, el camino de la restauración con todas las personas y el camino de la restauración con todo ser de la naturaleza en el cielo y en la tierra.
Beber el agua que nos ofrece, es beber el agua que nos restaura y que hace de cada persona una agente de restauración en medio de un mundo roto y desconectado.
No tengamos duda de que el agua viva que nos ofrece Jesús, nos llevará a restaurar la relación con nuestra hermana agua (como se atrevió a llamarla nuestro ejemplar Francisco de Asís).
Os dejamos con una oración de nuestro hermano Santiago Benavides:









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